30 jun. 2010

Blanca Andreu y sus Archivos Griegos

Habla Hermana Mayor.
A mi jefa -que nos sigue en este blog- le encanta Blanca Andreu. De hecho fue gracias a mi jefa que yo conocí a Blanca Andreu hace milenios, y desde entonces la segunda me gusta más que la primera. Eso es lo malo de andar catequizando a tu equipo (al menos en lo que a poesía se refiere). El caso es que en el mes de abril, la segunda me puso los dientes largos, larguísimos trayendo al trabajo el último libro de la primera, calentito y oliendo a poema recién horneado. Por supuesto, la arriba firmante se moría de envidia, pero fue una envidia breve, una envidiita de nada, porque el día de la madre recibió su propio ejemplar. Ya la dedicatoria es la esencia misma de la poesía. Y la caligrafía, la culminación de todas las artes plásticas. Lo digo así, sí, que para algo soy madre.
Y dicho esto, aquí tenéis un regalito. Se puede abrir este libro por cualquier parte, y todas son hermosas hasta la lágrima. Pero esta página, además de lágrima consigue el galón de la carne de gallina. Me gusta porque, además de un pastor de Garcilaso, también hay en ella una ola de Hokusai. Disfrutémoslo

COMO UN PASTOR DE GARCILASO
(Blanca Andreu)

Como un pastor de Garcilaso
eres
mar
entre ovejas de espuma
y borreguillos
compones azules églogas
cantas
estrofas de agua
recitas islas
y declamas rocas.

1 comentario:

  1. Gracias, Hermana Mayor. Acababa de pensar que ese libro era innecesario y, por qué no decirlo, una birriosa colección de no-poemas, así que me he puesto a indagar en la red, y tu entrada me lo ha resucitado.

    Un beso

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